Un millón de cicatrices
La canción trata sobre como sufrimos por amor y las miles de cicatrices que éste produce. Habla también sobre si nos producimos a nosotros mismos esas cicatrices...
El amor a veces duele, quizás no solo a veces, quizás siempre en el fondo duele, duelen los celos de una manera que no notamos. Aunque creamos tener una relación perfecta, siempre tenemos la curiosidad de saber ¿dónde está? ¿está pensando en mi? ¿me mandará el mensaje de buenas noches? ¿se acordará de mi cumpleaños? ¿de nuestro aniversario? Y mil preguntas más, que algunas no caben en cabeza humana...
Hay cicatrices que no se notan en el cuerpo, pero que hacen mucho mas daño que cualquier moretón. Sufrimos porque queremos, ¿somos masoquistas? El amor es una amplia definición, las palabras se borran, y los sentimientos son difíciles de explicar. Cuando dices “mi vida, te quiero” ¡¡¡Mentimos!!! Cuando tu vida es algo o alguien, es el motivo de tus alegrías y de tus penas, la razón por la que sonríes, un tesoro que cuesta encontrar y cuando todo se acaba, más cuesta volverlo a enterrar. ¿Como demostrar a una persona que realmente la quieres? No basta con decírselo mirándole a los ojos, ni decirle que la vida sin esa persona no tiene sentido, ni cualquier otra ñoñería. No basta con un mensaje, por que se borran, ¿decírselo? por mucho que lo guarde en el hueco más hondo de su corazón, las palabras se las lleva el viento, y al final lo que quedan son los hechos. ¿Por qué en cada mensaje ponemos siempre al final eso de “tQ”? ¿Para qué no se le olvide? ¿Por qué cuando una persona rompe nuestro corazón la queremos aún más, la seguimos queriendo con cada uno de los pedacitos?
Veamos la parte “buena”. Cada tarde, cada noche, cada madrugada que pasas con él, se convierten en momentos fugaces, y los segundos que vives sin él, eternidades. El amor es un bello sentimiento, que hace aflorar la parte más bonita de cada uno, te hace cometer muchas locuras, muchas, locuras que a veces no merecen la pena, locuras que a veces te cuestan cosas importantes. Por esas locuras, a veces, te pierdes momentos memorables, que al estar sin ellos, al tiempo, los acabas echando de menos.
Una vez me preguntó una persona, ¿Por qué sonríes? Respondí que porque era feliz, me contestó que nadie es completamente feliz, y finalmente le dije al cabo de mucho tiempo que a su lado yo si era completamente feliz, que me daba lo que necesitaba, que cuando no estaba conmigo lo echaba realmente de menos, que me sentía bien cuando estábamos juntos, que me alegraba cuando me llamaba, cuando me hacía una perdida, cuando me abrazaba...etc.
martes, 17 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Desde toda mi vida he sufrido ansiedad angustia pánico y depresión, más que ver este tema en modo romántico y referente al amor la veo a los momentos en que te das cuenta cuánto daño puedes hacerte a ti mismo. Las cicatrices que se reflejan en fobias y aislamiento social y al final terminas dándote cuenta que por tus mismos pensamientos
Y miedos te has hecho tantas heridas internas. Y no me gusta haber estado así de triste, por paranoias yo me hice esas heridas en ni interior
Publicar un comentario